La cúrcuma es una planta cuyos tubérculos tienen un color amarillo brillante característico, casi anaranjado. Ha sido usada durante años como especia a nivel gastronómico, especialmente en la India, donde se utiliza en la preparación del curry. También es empleada como planta medicinal en Ayurveda, el sistema médico tradicional de la India y en la medicina tradicional China, donde se conoce desde hace cientos de años.
Sin embargo, desde hace tan solo unas décadas se incrementó el interés médico y científico en la cúrcuma y sus componentes, en especial la curcumina.

Como consecuencia, se ha generado la tendencia a consumir cúrcuma como suplemento alimenticio natural en la medicina occidental. A raíz del interés despertado, se han realizado diversos estudios científicos, los cuales han tenido como objetivo comprobar los beneficios del consumo de cúrcuma en el tratamiento y la prevención de distintas enfermedades, así como determinar el mecanismo de acción de sus componentes.

Con el presente artículo y las siguientes entregas, buscamos brindaros toda la información necesaria sobre la cúrcuma, la curcumina y la verdad sobre los beneficios que se le atribuyen a sus propiedades en diversos aspectos de la salud, basándonos siempre en fuentes científicas.

De colorante alimenticio al tratamiento y prevención de enfermedades…

La cúrcuma, conocida científicamente como Curcuma longa, es una planta familia del jengibre. De allí a que ambos tengan un tallo subterráneo con brotes, llamados rizomas. Dichos rizomas son los tubérculos que se utilizan como especia y en la preparación de remedios naturales.

Al igual que el jengibre, la cúrcuma es ampliamente usada en la gastronomía. Como mencionamos antes, en la India se utiliza en la preparación del curry y, debido a su fuerte pigmentación amarilla-anaranjada, sirve de colorante para diversos productos de la industria alimenticia. También ha sido empleada en tinturas y cosméticos. 

Sin embargo, es una planta cuyas propiedades van más allá de la cocina. 

 la medicina Ayurveda, donde se suele consumir en forma de té o en cápsulas, se le considera útil para mejorar la digestión y reducir la obesidad. Igualmente, se emplea como antiinflamatorio en el tratamiento de enfermedades de la piel y para mejorar el dolor y la inflamación gastrointestinal. Además, en los países asiáticos también es considerada una planta medicinal con propiedades antioxidantes, antimicrobianas y anticancerígenas. Aunque dentro de las terapias naturales, en especial la fitoterapia occidental, resalta su acción antiinflamatoria.

Principales componentes

La cúrcuma contiene tres principales polifenoles, denominados curcuminoides: la curcumina, la dimetoxicurcumina y la bis-dimetoxicurcumina. 

Ellos les confieren a los rizomas su característico color amarillo-naranja. Además, la cúrcuma tiene aceites esenciales como el tumerone, natlantone y zingibirone, así como también proteínas, azúcares y resinas. 

De los polifenoles, la curcumina es el mayor componente bioactivo de la cúrcuma y, por lo tanto, es la principal responsable de sus propiedades medicinales. Por ende, casi la totalidad de los estudios científicos centran su atención en ella. Los estudios con curcumina han demostrado su acción antiinflamatoria, antioxidante y antimicrobiana. 

Del mismo modo, diversos ensayos científicos han confirmado sus propiedades antineoplásicas e, incluso, su potencial para mejorar enfermedades mentales (estudio). Pero, antes de profundizar en cada uno de los beneficios que se le atribuyen a la cúrcuma, veamos cómo afecta su consumo a nuestro organismo.

Propiedades y efectos de la cúrcuma en nuestro cuerpo

Todos los beneficios derivados del consumo de cúrcuma son producto, principalmente, de la acción antioxidante y antiinflamatoria que ésta posee gracias a la curcumina.

Efecto antioxidante

Los radicales libres son átomos reactivos generados por procesos metabólicos en nuestras células, e incluso sirven de señalización para desencadenar otros procesos celulares. No obstante, nuestro cuerpo cuenta con un sistema de defensa propio que neutraliza el efecto de los radicales libres y mantiene un adecuado balance.

Sin embargo, cuando ese balance se ve afectado y existe una producción excesiva de radicales libres, conocidos como especies reactivas de oxígeno (ROS), se genera un estado de estrés oxidativo que puede dañar biomoléculas esenciales a nivel celular.

Este estado de estrés oxidativo puede causar enfermedades crónicas.

La cúrcuma ayuda a evitar la aparición y progresión de esas enfermedades, eliminando los radicales libres y reduciendo así el estrés oxidativo (estudio). Estudios realizados con curcumina han demostrado su acción inhibitoria en la producción de ROS. De igual forma, la cúrcuma potencia la actividad de enzimas antioxidantes propias de nuestro cuerpo.

Efecto antiinflamatorio

Además de reducir el estrés oxidativo, la cúrcuma interactúa con moléculas proinflamatorias a nivel celular, llamadas citoquinas.

Algunas de estas citoquinas proinflamatorias son: la interleucina 6 (IL-6), el factor de necrosis tumoral alpha (TNFα) y la interleucina 1 (IL-1). La cúrcuma es capaz de proteger nuestro organismo al inhibir el efecto de estas citoquinas y modular las vías de señalización relacionadas con ellas. 

Entre las principales vías de señalización proinflamatorias bloqueadas por la acción de la cúrcuma se encuentra la vía mediada por el TNFα y el factor nuclear kappa-B (NFκβ) (estudio). El NFκβ es un grupo de proteínas involucradas en la transcripción de genes proinflamatorios. La inflamación crónica es un componente clave en la aparición y progresión de enfermedades como la artritis, la diabetes tipo 2, las cardiopatías isquémicas (infarto del miocardio, anginas…) y otras. Por ende, si se detiene o atenúa el proceso inflamatorio, se evita la progresión de la enfermedad y mejora la calidad de vida.

La cúrcuma como terapia alternativa natural

Tal como mencionamos antes, debido a su acción antioxidante y antiinflamatoria, la cúrcuma puede contribuir a prevenir y tratar de manera alternativa diversas enfermedades crónicas. 

Entre ellas: la artritis, enfermedades inflamatorias gastrointestinales, ciertos tipos de cáncer e incluso la diabetes tipo 2. También existen estudios sobre el efecto neuro y cardioprotector de la cúrcuma. 

La artritis es posiblemente una de las enfermedades crónicas donde las propiedades de la cúrcuma resultan más prometedoras, ya que está asociada con un proceso inflamatorio continuo. 

Por ende, la suplementación con extracto de cúrcuma puede contribuir al alivio de los síntomas de la artritis, especialmente el dolor (estudio). 

Del mismo modo, problemas gastrointestinales caracterizados por inflamación, como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y la enfermedad inflamatoria intestinal pueden verse beneficiadas por los efectos terapéuticos de la cúrcuma (estudio). 

El potencial anticancerígeno de la cúrcuma depende principalmente de la inhibición del crecimiento de células cancerosas y la inducción de muerte programada (apoptosis) en dichas células; así como a la supresión de metástasis (estudio).  Mientras que la acción antidiabética de la cúrcuma se debe a su efecto sobre la producción de insulina y la respuesta de ciertos tejidos a la misma (estudio).

Por último, la cúrcuma puede servir de agente terapéutico en enfermedades de la piel como la psoriasis y la dermatitis atópica, ya que el TNFα está relacionado con la producción de moléculas proinflamatorias en estas enfermedades (estudio). Así mismo, gracias a la combinación de sus propiedades antioxidantes, el tratamiento preventivo con cúrcuma reduce la neurotoxicidad inducida por peróxido de hidrógeno (H2O2). Este efecto neuroprotector puede ser de utilidad en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Dosificación y Consumo

La cúrcuma es un suplemento natural con una alta tolerabilidad y sin toxicidad asociada. Sin embargo, no existe un consenso sobre la dosis exacta necesaria para obtener sus beneficios terapéuticos. Un estudio, realizado con pacientes con artritis de rodilla, encontró beneficios similares al ibuprofeno con dosis de 2.000 mg/día (estudio). Existen estudios con dosis de hasta 8.000 y 12.000 mg/día (estudio). Ahora bien, siempre es aconsejable consultar las instrucciones y recomendaciones de cualquier suplemento antes de comenzar a tomarlo.

Biodisponibilidad

Los beneficios terapéuticos de la cúrcuma pueden verse afectados por su baja absorción y solubilidad; lo que afecta su biodisponibilidad (estudio). Es decir, su capacidad de llegar al tejido necesario, en la cantidad adecuada. Por ello, en un próximo artículo os estaremos hablando de cómo mejorar la biodisponibilidad de la cúrcuma y discutiremos si es mejor consumir la planta o sus extractos comerciales.

 

¿Queréis saber más al respecto?

Si estáis interesados en más información acerca de la cúrcuma, no dejéis de leer nuestra próxima publicación, donde estaremos profundizando los beneficios de la cúrcuma sobre el cáncer. 

Mientras tanto, estos enlaces os pueden resultar de interés:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=curcuma+longa 

https://europepmc.org/abstract/med/29309470 

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2225411016300293 https://www.mdpi.com/1420-3049/20/5/9183 https://www.liebertpub.com/doi/abs/10.1089/jmf.2016.3705 

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/art.22180 

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2225411016302528 https://www.mdpi.com/2072-6643/10/10/1553 

https://pubs.rsc.org/en/content/articlelanding/2017/fo/c7fo01242j/unauth#!divAbstract 

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ptr.5640 

https://www.liebertpub.com/doi/abs/10.1089/acm.2008.0186 https://www.mdpi.com/2304-8158/6/10/92 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27078813 Asociación de oncología integrativa: 

http://oncologiaintegrativa.org/web/la-curcuma-enel-tratamiento-contra-el-cancer/ Prostate Institute Barcelona: http://www.institutoep.com/cancer-de-prostata/consejospara-prevenir-o-combatir-el-cancer-de-prostata/curcuma-condimento-anticancer-y-mas/ Clínica Mayo: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/cancer/expertanswers/curcumin/faq-20057858