Usada desde hace cientos de años por tribus indígenas suramericanas en el tratamiento de distintas enfermedades… ¿Es posible que la Uña de Gato sea la solución para los 57 millones de personas que sufren de osteoartritis?

 

La osteoartritis (OA) es una enfermedad degenerativa irreversible que afecta al cartílago articular y hueso subcondral. De igual forma, afecta al resto de los elementos que componen la articulación: membrana sinovial, tendones, entre otros. Tiene una mayor prevalencia en personas mayores y debido al incremento en la expectativa de vida, es cada vez más común.

 

La OA es caracterizada por presencia de dolor, crepitaciones, rigidez y sensibilidad articular. También se presenta limitación del movimiento y derrame sinovial ocasional. El dolor en la OA suele estar relacionado con la actividad mientras que la rigidez articular es más frecuente posterior al reposo.

 

En conjunto, los síntomas de la OA generan una discapacidad funcional que repercute negativamente en la vida del paciente. Como consecuencia, compromete sus actividades diarias y disminuye su calidad de vida.

 

Pero ¿cómo inicia este proceso?

 

Si recordamos, el cartílago articular está conformado de fibras de colágeno. Esas fibras de colágeno tienen condrocitos que regulan la producción (anabolismo) y destrucción (catabolismo) de la matriz celular, manteniendo un balance. En la OA, dicho balance se encuentra comprometido y la reparación no es suficiente para compensar el continuo daño del tejido cartilaginoso.

 

El daño del cartílago provoca la liberación de citoquinas, las cuales sirven de mediadores catabólicos y proinflamatorios. El factor de necrosis tumoral (TNFα), la interleucina-1 (IL-1), interleucina-17 e interleucina-18 (IL-17 e IL-18 respectivamente), son las principales implicadas en la OA. De igual forma, el óxido nítrico (NO) es otro mediador presente en la lesión del cartílago.

 

El TNFα está asociado con la pérdida de cartílago articular, la síntesis de IL-1 y otras citoquinas. La IL-1 estimula la síntesis de óxido nítrico sintasa inducible (iNOS), enzima que influye en la producción de NO. El NO también es estimulado por TNFα e IL-17, y actúa en la inhibición de la síntesis de los proteoglicanos. Los proteoglicanos son, junto con los condrocitos, componentes de la matriz celular en el cartílago.

 

El factor de transcripción nuclear kappa beta (NF-κβ) es otro elemento involucrado en el daño tisular en la OA. Contribuye en el proceso de degradación de la matriz celular y regula genes relacionados con la respuesta inflamatoria.

 

Esencialmente, el daño en el cartílago genera la liberación de mediadores bioquímicos. Esos mediadores activan más sustancias nocivas a nivel cartilaginoso y mantienen el daño tisular. De la misma manera, incrementan la respuesta inflamatoria.

 

Este proceso de activación proinflamatorio y degenerativo se mantiene constante debido al estrés repetitivo y la carga a la que es sometida la articulación. Por lo que a largo plazo afecta al hueso subcondral, ligamentos y membrana sinovial. Así como a la cápsula articular y los músculos periarticulares.

 

¿Cuál es la acción de la Uña de Gato?

 

La Uña de Gato es una planta nativa del bosque tropical amazónico. Ha sido usada por años por los indígenas en el tratamiento de enfermedades como asma, úlceras gástricas, inflamación, artritis reumatoide y cáncer.

 

Existen diversos tipos de Uñas de Gato. Las especies más estudiadas son la Uncaria tomentosa y Uncaria guianensis. De acuerdo con su forma de cultivo y preparación, el efecto de la Uña de Gato puede verse disminuido. De allí la importancia de un adecuado procesamiento para su consumo.

 

Debido a sus componentes, la Uña de Gato inhibe la activación del factor de transcripción NF-κβ y la consiguiente expresión de los genes vinculados a la inflamación. De igual forma, impide la síntesis de TNFα, tal como se demostró en dos estudios realizados por Sandoval y colaboradores.

 

Otro efecto importante a nivel terapéutico es la acción antioxidante de la Uña de Gato. Interviene en la degradación del peroxinitrito (agente oxidante a nivel celular) e impide la síntesis de iNOS. Por consiguiente, disminuye la producción de NO en la célula.

 

Un estudio doble ciego con placebo, realizado con pacientes sintomáticos con diagnóstico de OA, determinó que la Uña de Gato tiene resultados positivos en el tratamiento de la enfermedad. Los pacientes del grupo de intervención reportaron mejoras en el dolor asociado a la actividad física. Dicha mejora fue apreciable a nivel médico y personal.

 

Además, ha sido demostrada la inocuidad de la Uña de Gato como tratamiento de la OA debido a la ausencia de efectos secundarios a su ingesta. Incluso se ha visto una mejora en la gastritis ocasionada por el consumo de antiinflamatorios no esteroideos (AINES). Los AINES son medicamentos empleados en el tratamiento sintomático de la OA. La Uña de Gato inhibe la expresión genética de TNFα en la mucosa gástrica y reduce así los efectos secundarios tóxicos producidos por los AINES.

 

Una alternativa saludable

 

Todo personal de salud debe estar orientado a prestar la mejor atención al paciente. Así como brindarle todas las herramientas posibles para mejorar su estado de salud. Desde esta perspectiva, el tratamiento preventivo y complementario basado en el uso de Uña de Gato promete ser una alternativa efectiva y eficaz en el caso de los pacientes que sufren de OA.

 

Los medicamentos empleados actualmente en el tratamiento de la OA están orientados a controlar los síntomas. Sin embargo, la Uña de Gato busca detener el proceso degenerativo y evitar así el progreso de la enfermedad. Por lo que los beneficios terapéuticos reportados pueden ser mayores.

 

Si actualmente es aceptado el uso de complementos como glucosamine y chondroitin para reponer los sustratos necesarios en la reparación del cartílago lesionado, ¿por qué no dirigir mejor nuestra atención a un medicamento natural que puede frenar ese daño?

 

Referencias

 

Hardin, S. R. (2007). Cat’s claw: an Amazonian vine decreases inflammation in osteoarthritis. Complementary therapies in clinical practice13(1), 25-28.

 

Pereira DRamos EBranco J. (2015). Osteoarthitis. Acta Med Port, 28(1);99-106.

 

Piscoya, J., Rodriguez, Z., Bustamante, S. A., Okuhama, N. N., Miller, M. J. S., & Sandoval, M. (2001). Efficacy and safety of freeze-dried cat’s claw in osteoarthritis of the knee: mechanisms of action of the species Uncaria guianensis. Inflammation Research50(9), 442-448.

 

Sandoval, M., Charbonnet, R. M., Okuhama, N. N., Roberts, J., Krenova, Z., Trentacosti, A. M., & Miller, M. J. (2000). Cat’s claw inhibits TNFα production and scavenges free radicals: role in cytoprotection. Free Radical Biology and Medicine29(1), 71-78.

 

Sandoval-Chacon, M., Thompson, J. H., Zhang, X. J., Liu, X., Mannick, E. E., Sadowska-Krowicka, H., … & Miller, M. J. S. (1998). Antiinflammatory actions of cat’s claw: the role of NF-kB. Alimentary Pharmacology and Therapeutics12(12), 1279-1290.