El desarrollo de resistencia a los antibióticos en el tratamiento de diversas infecciones está forzando a la comunidad científica a considerar novedosas alternativas en la búsqueda de compuestos biológicamente activos ignorados hasta ahora. Por ello, ha surgido un creciente interés en el estudio de diversas plantas medicinales usadas como remedios naturales desde hace cientos de años.

Los indígenas suramericanos han heredado durante incontables generaciones conocimientos ancestrales que les han permitido aprovechar al máximo las bondades ofrecidas por la selva amazónica que habitan. El uso del lapacho es una prueba de ello.

A nivel medicinal, el lapacho ha sido utilizado tradicionalmente en el tratamiento del dolor, úlceras y artritis. Así como también cáncer y enfermedades inflamatorias de la piel tales como: eczemas, psoriasis e infecciones por hongos. Además, debido a la calidad de su madera, el árbol de lapacho se emplea en la creación de arcos para la caza.

En los siguientes apartados, os contaremos en detalle acerca de los componentes y las propiedades terapéuticas de esta planta amazónica.

Conoce a un potente antibiótico natural: El Lapacho.

Un árbol de la Selva Amazónica

El lapacho (Tabebuia impetiginosa o T. avellanedae) es un árbol nativo de la selva tropical amazónica y que puede encontrarse en Centro y Suramérica. Tiene flores de color violáceo o rosado y llegar a medir hasta 20 metros de altura. Su corteza es agrietada, dura y de color castaño oscuro.

Popularmente es conocido con diversos nombres, siendo los más comunes: lapacho, lapacho rosado y palo de arco. Este último se debe al uso de su madera en la confección de arco de caza. También puede encontrarse como: pau d’arco (francés), taheebo (inglés) e ipé rôxo (portugués).

La parte interna de la corteza del lapacho es la que suele utilizarse como remedio natural mediante infusiones, píldoras o jarabes. Aunque sus hojas, combinadas con la corteza, también se emplean como cataplasmas.

Tal como mencionamos previamente, los indígenas suramericanos hacen uso del lapacho desde hace siglos para tratar enfermedades como la disentería, la artritis, el cáncer, inflamaciones de la piel y muchas más.

Principales componentes del lapacho

La composición química del lapacho y su acción biológica ha sido estudiada por los científicos desde hace más de 20 años. Entre sus principales componentes se encuentran las naftoquinonas, furanonaftoquinonas y antraquinonas. Así como también ácido benzoico, derivados de benzaldehído, flavonoides y otros compuestos.

Sin embargo, las naftoquinonas representan el grupo químicamente activo de mayor presencia en la planta. Por ello, las propiedades biológicas y terapéuticas del lapacho se le han atribuído a estos compuestos. El lapachol y, la α y β-lapachona son las tres naftoquinonas presentes en la corteza del lapacho que han recibido el mayor interés hasta el momento.

Entre los diversos efectos terapéuticos, se ha demostrado que el lapachol tiene potentes propiedades anticancerígenas contra varias células tumorales, ya que afecta su proliferación. De igual forma, la β-lapachona presenta una actividad citotóxica in vitro contra diversas líneas celulares humanas. Además, ambos compuestos tienen propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas.

Propiedades farmacológicas del lapacho

Tal como se ha mencionado previamente, el lapacho tiene un considerable número de efectos bio y farmacológicos. Algunas de las propiedades que se le atribuyen son: acción antimicótica, analgésica y antiparasitaria. Así como un efecto antiinflamatorio y antitumoral.

Un antibiótico natural

Las infecciones, en especial las que involucran la piel y mucosas, son un grave problema de salud. Este tipo de infecciones suelen desarrollarse con mayor predominio en pacientes con un sistema inmune comprometido. Por ejemplo, los pacientes con síndrome de inmunodeficiencia adquirida o incluso, pacientes con tratamiento de quimio o radioterapia están propensos a contraer micosis superficiales tales como candidiasis, criptococosis y aspergilosis.

El lapacho es una planta medicinal que puede contribuir al tratamiento de las infecciones originadas por microorganismos. Es por ello por lo que, dentro de sus muchos usos tradicionales, es recomendada su ingesta o uso tópico para el tratamiento de distintas afecciones.

A través de sus fitocomponentes, el lapacho inhibe el crecimiento de bacterias intestinales dañinas en humanos (estudio). De igual forma, tienen una acción inhibitoria in vitro contra cepas de Helicobacter pylori (estudio) y cepas de Staphylococcus aureus resistentes a la meticilina (estudio, estudio) y a la penicilina (estudio).

Adicionalmente, el lapacho también tiene acción antimicrobiana contra algunas especies de Candida (estudio) y otras cepas de hongos (estudio). Además, estudios in vitro y en animales han demostrado una potencial actividad antipalúdica del lapacho, así como un efecto beneficioso contra los parásitos protozoarios que causan la tripanosomiasis (estudio).

Por último, el lapachol y la β-lapachona presentes en la corteza del lapacho han demostrado tener una acción antivírica. La β-lapachona tiene un efecto inhibidor (in vitro) de la transcriptasa inversa contra algunos retrovirus, y el lapachol interfiere en los mecanismos enzimáticos necesarios para la replicación de virus como el Herpes simplex (tipo I y II), polio y otros.

El lapacho y su acción anticancerígena

Esta planta medicinal no sólo es un potente agente antimicrobiano de origen natural. El lapacho también tiene un gran potencial anticancerígeno, tal como ha quedado demostrado con diversos estudios científicos. Los componentes naturales del lapacho, en especial el lapachol y la β-lapachona son capaces de inhibir el crecimiento celular de diversos tipos de cáncer.

Un estudio realizado con células de carcinoma de células escamosas orales humanas, demostró la inhibición in vivo del crecimiento tumoral gracias a la acción del lapacho. De igual forma, se evidenció una detención del ciclo celular y apoptosis mediada por especies reactivas de oxígeno (ROS) en dichas células, gracias a la β-lapachona (estudio).

Los efectos anticancerígenos de esta hierba amazónica también han sido demostrados en células de metástasis pulmonar colorrectal (estudio), melanoma maligno (estudio), cáncer de pulmón (estudio) y de mama (estudio). Además, el lapacho pudiera inhibir potencialmente la progresión y metástasis de hepatocarcinoma celular, al inhibir la capacidad invasiva de dichas células (estudio, estudio).

Asimismo, los componentes fitoquímicos presentes en el lapacho tienen potencial antiangiogénico (estudio). La creación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis) resulta vital para el desarrollo y crecimiento de tumores. Por ende, al reducir la neovascularización, el lapacho contribuye a disminuir el aporte de nutrientes y oxígeno a las células cancerígenas.

En caso de que los estudios mencionados dejen lugar a dudas sobre la amplia acción anticancerígena del lapacho, también existen estudios sobre su acción en leucemia (estudio, estudio), cáncer de vejiga (estudio) y próstata (estudio).

Actividad antiinflamatoria

La inflamación forma parte del abanico de respuestas que tiene nuestro sistema inmune ante lesiones de tejidos y agresiones de microorganismos. Este mecanismo de defensa está mediado, en primera instancia, por la activación de macrófagos.

Sin embargo, en la respuesta inflamatoria también se induce la producción de mediadores inflamatorios como el óxido nítrico (NO), la prostaglandina E2 (PGE2) y el factor de necrosis tumoral Alpha (TNFα).

El extracto acuoso de lapacho es capaz de bloquear la producción de PGE2 y NO, así como disminuir la expresión de ciclooxigenasa 2 (COX-2) in vitro e in vivo (estudio). La COX-2 es una enzima que se encuentra relacionada con la inflamación y muchas enfermedades inflamatorias como la osteoartritis.

De manera adicional, la β-lapachona presente en la corteza de lapacho también inhibe la activación del factor de transcripción nuclear kappa-B (NF-κB), un factor clave en la activación de genes proinflamatorios. Al mismo tiempo, otros componentes químicos del lapacho suprimen la producción de citoquinas proinflamatorias (estudio).

En consecuencia, el lapacho es un producto natural con un gran potencial terapéutico en el tratamiento de enfermedades inflamatorias, como la enfermedad del intestino inflamable (estudio). Al disminuir la acción de las sustancias proinflamatorias y las respuestas celulares asociadas a ellas, el lapacho logra modular la inflamación, generando una mejoría en los síntomas.

La forma ideal de consumir lapacho

Cuando se trata de terapias naturales, especialmente con el uso de remedios naturales, es muy importante tener en cuenta la dosificación. Esta puede variar dependiendo de la presentación empleada.

De acuerdo con un artículo de Alonso, J.R., publicado en la Revista de Fitoterapia, en el año 2000, os recomendamos tener en cuenta las siguientes orientaciones al momento de integrar al lapacho como un tratamiento terapéutico:

  • Decocción: se recomienda hervir 15-20 g de corteza interna en 500ml de agua durante 5-15 minutos, tomar a lo largo del día en 2 o 3 ocasiones.
  • Polvo: en caso de tener esta presentación, esta recomendado el consumo de 25mg/Kg diarios. Este debe hacerse después de las comidas, preferiblemente en 4 tomas a lo largo del día.
  • Tintura (1:5): Se recomiendan 50-100 gotas, de 1 a 3 veces por día.
  • Extracto fluido (1:1): se recomiendan de 20 a 40 gotas, de 1 a 3 veces al día.

Finalmente, esperamos que la información compartida en este blog os anime a probar la acción de esta potente planta medicinal de la selva amazónica. Los efectos terapéuticos del lapacho se han mantenido durante siglos gracias a la sabiduría ancestral de poblaciones indígenas suramericanas y hoy en día se encuentran demostrados por rigurosos estudios científicos.

Referencias y links de interés:

En caso de que deseéis consultar más información acerca del lapacho, os recomendamos consultar los siguientes enlaces y literatura disponible:

Alonso, J. R. (2000). El lapacho. Revista de fitoterapia, 1(2), 107-117.

https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/13543776.2017.1339792

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ptr.4835

https://www.mdpi.com/1420-3049/20/12/19885

https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/01635581.2015.1082114