La Ashwagandha es una planta usada en la elaboración de remedios naturales desde hace cientos de años en Ayurveda, el sistema médico tradicional de la India. Debido a su amplia gama de beneficios, es considerada una planta adaptógena con múltiples propósitos terapéuticos.

Las plantas adaptógenas protegen al cuerpo del estrés físico y emocional, y contribuyen a mantener la homeostasis, es decir, el equilibrio en nuestro organismo. Por ello, dentro de las propiedades de la ashwagandha, destaca su acción reguladora de cortisol. El cortisol es conocido como la “hormona del estrés” y su presencia crónica en el cuerpo puede resultar perjudicial para la salud. Gracias a su efecto, la ashwagandha resulta una excelente aliada contra el estrés y la ansiedad.

Sin embargo, el papel de la ashwagandha como planta medicinal es mucho más extenso. En la medicina ayurvédica se usa como Rasayana, es decir, una preparación herbal orientada a mejorar el estado físico y mental en niños y adultos. También es consumida en forma de tónico por personas mayores con el objetivo de incrementar la longevidad.

La ashwagandha ha sido ampliamente estudiada por la comunidad científica como consecuencia de sus múltiples propiedades y beneficios sobre la salud. Producto de dichos estudios se han podido comprobar los efectos antiinflamatorios, anticancerígenos, antioxidantes e inmunomoduladores de la ashwagandha. En los siguientes apartados profundizaremos sobre los efectos fitoterapéuticos de la ashwagandha y os comentaremos las distintas aplicaciones que tiene esta planta medicinal en la actualidad.

Conociendo la ashwagandha

La ashwagandha también es llamada ginseng indio, cereza de invierno y bufera; aunque su nombre científico es Whitania somnífera. El nombre ashwagandha proviene del sánscrito “olor a caballo”, para hacer referencia al particular olor que posee esta planta, así como también a su efecto energizante.

Los componentes activos de la ashwagandha se encuentran en las raíces, hojas y frutos. Sin embargo, la raíz suele ser la parte más utilizada en la preparación de remedios naturales y como suplemento alimenticio.

Por lo general, la ashwagandha se encuentra disponible en forma de polvo o en cápsulas. En la India, es común mezclar el polvo de ashwagandha con agua, leche, miel o mantequilla clarificada para su consumo. En la medicina ayurvédica, suele prescribirse para mejorar el funcionamiento cerebral y la memoria. También se usa para tratar el estrés y la ansiedad, como agente antinflamatorio, para mejorar el funcionamiento del aparato reproductor, entre otras aplicaciones.

Asimismo, al ser una hierba adaptógena, la ashwagandha mejora las defensas del organismo contra las enfermedades: incrementa la respuesta defensiva a agentes adversos y genera reacciones adaptativas. Por consiguiente, la ashwagandha es capaz de hacer más resilientes a las células de nuestro cuerpo

Beneficios de la Ashwagandha

Aunque los estudios con ashwagandha se siguen multiplicando, he aquí un resumen con sus principales beneficios sobre la salud.

1. Ayuda a combatir el estrés y la ansiedad

 

Posiblemente, este es uno de los beneficios más notorios de la ashwagandha. La ashwagandha es capaz de reducir los niveles de cortisol en personas sometidas a estrés crónico. Además, ayuda a restaurar el funcionamiento adrenal saludable y normalizar el sistema nervioso simpático. De esta manera, disminuye el nivel de estrés. Del mismo modo, la ashwagandha es capaz de reducir la sobreexcitación de las neuronas. Por consiguiente, contribuye a mejorar el enfoque y el bienestar mental.

Un estudio publicado en la Indian Journal of Psychological Medicine, con una muestra de 64 sujetos, comprobó que la suplementación con extracto concentrado de raíz de ashwagandha era eficaz para el tratamiento del estrés y mejora de la calidad de vida de personas sometidas a estrés crónico. En dicho estudio, el nivel de cortisol sérico de los participantes pertenecientes al grupo de ashwagandha se redujo de manera significativa. De igual forma, se evidenciaron mejoras mayores a un 50% en aspectos como la ansiedad, el estrés y el insomnio relacionado con la ansiedad en los participantes, los cuales fueron valorados a través de un cuestionario. Finalmente, los autores del estudio concluyeron que el extracto de raíz de ashwagandha de amplio espectro mejora la resistencia individual al estrés, lo cual repercute de manera positiva en la calidad de vida percibida.

Igualmente, otro estudio realizado con 75 participantes comprobó la superioridad del tratamiento naturopático, el cual incluía suplementación con ashwagandha, sobre el tratamiento convencional de psicoterapia para el tratamiento de ansiedad generalizada moderada y severa. 

2. Mejora y normaliza la función tiroidea

La ashwagandha tiene el potencial de regular trastornos hormonales, en especial los que se encuentran relacionados con el funcionamiento de la glándula tiroides. Experimentos realizados con animales han demostrado la capacidad de la ashwagandha de reducir las concentraciones de tiroxina (T4) y triyodotironina (T3) en plasma.

Del mismo modo, un estudio realizado en pacientes con hipotiroidismo subclínico confirmó el efecto terapéutico de la ashwagandha en la regulación del funcionamiento de la tiroides. Los autores de dicho artículo, publicado en 2017, destacaron el posible rol de la ashwagandha en la regulación del eje hipotálamo-hipofisario-tiroideo, así como su capacidad de normalizar los valores de hormona estimulante de la tiroides o tirotropina (TSH) en sangre. Por consiguiente, la ashwagandha puede ser una herramienta terapéutica útil en el restablecimiento de la función tiroidea normal.

3. Aumenta la libido femenina y masculina

El estrés puede afectar negativamente la salud sexual en mujeres y hombres, generando una disminución del deseo sexual y provocando ansiedad en muchos casos. Además, si la motivación y el deseo sexual disminuyen, la función sexual puede resultar comprometida. Asimismo, el estrés está relacionado con niveles elevados de cortisol en sangre y un aumento en el cortisol está asociado a su vez con la disfunción gonadal y sexual.

La ashwagandha, al ser una planta adaptogénica, ayuda a reducir el estrés disminuyendo el nivel de cortisol en el plasma sanguíneo. Igualmente, esta planta se caracteriza por tener un efecto vigorizante e incrementar la libido tanto en hombres como en mujeres.

Por si fuera poco, también se ha demostrado que la ashwagandha es capaz de incrementar el peso gonadal en ambos sexos, mejorar la foliculogénesis y espermatogénesis. También puede normalizar los valores de hormona luteinizante (LH), hormona estimulante del folículo (FSH) y testosterona.

Adicionalmente, un estudio realizado con mujeres sanas demostró que el consumo de raíz de ashwagandha mejoró de manera significativa el índice de función sexual y de ansiedad sexual femenina en las participantes. Por último, se cree que la ashwagandha mejora el equilibrio hormonal influyendo en la inducción de secreción de la hormona liberadora de gonadotropina, a través de su característica GABA mimética.

4. Contribuye a mejorar la recuperación e incrementa la fuerza muscular

Gracias a su propiedad adaptogénica y vigorizante, la suplementación con ashwagandha resulta beneficiosa al ser combinada con un entrenamiento de fuerza, tal como lo señala un artículo publicado en 2015.

Mediante dicho estudio se demostró que los adultos sometidos a un entrenamiento de fuerza y suplementación con ashwagandha obtuvieron mejores resultados que los sujetos pertenecientes al grupo de placebo en parámetros de: fuerza muscular, porcentaje de grasa corporal, testosterona, tamaño y recuperación muscular.

La ashwagandha, al aumentar los niveles de testosterona, promueve el crecimiento muscular y, por ende, el tamaño del músculo. Además, al disminuir el cortisol circulante, inhibe la reducción de la masa muscular, ya que el cortisol es un agente catabólico. Por otro lado, las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de la ashwagandha promueven una recuperación muscular en menor tiempo.

5. Mejora la resistencia cardiorrespiratoria

Ya se trate de un atleta profesional o alguien poco familiarizado con el entrenamiento físico, la ashwagandha puede ayudar a mejorar la condición física e incrementar tu resistencia cardiorrespiratoria. Al disminuir el estrés, mejorar el enfoque y bienestar mental, la ashwagandha permite incrementar la concentración y optimizar el desempeño deportivo.

Un estudio aleatorizado y controlado con placebo evidenció un incremento estadísticamente significativo en la media del consumo máximo de oxígeno de atletas sanos tras el consumo de ashwagandha, por encima de los valores obtenidos en atletas con placebo. De igual forma, se encontró un impacto positivo en todos los aspectos relacionados con la calidad de vida.

Los autores del estudio también reseñaron hallazgos previos donde se ha demostrado un incremento de glóbulos rojos y el recuento de hemoglobina gracias a la ashwagandha; mejorando así el transporte de oxígeno al músculo y, en consecuencia, el consumo de oxígeno.

6. Ayuda a prevenir y tratar el cáncer

Estudios realizados con distintos cultivos celulares y modelos experimentales en animales han demostrado que la ashwagandha, así como algunos de sus componentes aislados, los withanólidos, poseen propiedades anticancerígenas. La ashwagandha es capaz de activar vías que inducen a la apoptosis de las células cancerosas, aunque el mecanismo de acción todavía no es conocido, es posible que esté relacionado con la expresión de genes proapoptóticos y a la

supresión de vías proliferativas. Además, la ashwagandha también inhibe la angiogénesis y, en consecuencia, contribuye a reducir el crecimiento tumoral.

7. Mejora la memoria y reduce la degeneración de células cerebrales

La ashwagandha es un agente antiinflamatorio natural. Debido a la acción de sus componentes, la ashwagandha previene la transcripción mediada por el factor nuclear de transcripción kappa B (NFκB). Este factor de transcripción interviene en la activación de genes proinflamatorios relacionados con modelos de enfermedades degenerativas, como la demencia y el Alzheimer.

La neuroinflamación es una respuesta inmune de defensa ante daños en el sistema nervioso central. Sin embargo, también resulta un factor de riesgo clave en las enfermedades neurodegenerativas. La ashwagandha suprime el daño oxidativo y la respuesta inflamatoria de las células de la microglía.

Así mismo, un estudio realizado en 2017 y publicado en el Journal de Dietary Supplements, concluyó que la suplementación con extracto de raíz de ashwagandha puede ser eficaz para mejorar la memoria general y a corto plazo de adultos con deterioro cognitivo leve. Así como mejorar la función ejecutiva, la atención y la velocidad de procesamiento de la información.

8. Incrementa la fertilidad y la función sexual masculina

Como mencionamos antes, la ashwagandha reduce el cortisol en sangre, disminuyendo el estrés y generando una capacidad adaptativa en el organismo. También aumenta los niveles de testosterona y, debido a su efecto energizante, incrementa la libido en hombres y mujeres.

Sin embargo, los beneficios de la ashwagandha a nivel sexual no terminan allí. Un estudio realizado con hombres oligospérmicos demostró que el tratamiento natural con extracto de ashwagandha mejora la fertilidad en estos casos. El consumo de raíz de ashwagandha aumenta la concentración de espermatozoides, el volumen de eyaculación y el recuento de espermatozoides móviles, además de aumentar la testosterona. Por ello, la ashwagandha es considerada como un remedio natural excepcional dentro de la Ayurveda cuando se trata de disfunción sexual.

9. Induce la relajación y el sueño

Debido a su efecto sobre el estrés y la ansiedad, los beneficios de la ashwagandha se extienden a otros aspectos de la vida diaria como el estado de relajación y la conciliación del sueño. Tal como su nombre científico indica, la ashwagandha tiene un potencial somnífero, es decir, inductor de sueño.

Recientemente, un estudio experimental realizado con ratones comprobó que el trietilenglicol, un componente de la ashwagandha es un potente inductor del sueño. Y, a diferencia de los fármacos usados actualmente con el fin de conciliar el sueño y tratar el insomnio, la ashwagandha no genera dependencia ni tiene efectos adversos indeseados.

10. Ayuda a controlar el peso e incrementa el bienestar general.

Previamente hemos hablado de la relación entre el cortisol y el estrés. Sin embargo, es importante destacar que el aumento crónico de cortisol también está relacionado con un incremento en la adiposidad visceral y el hambre. Además, el estrés y la ansiedad son factores que pueden modificar los hábitos alimenticios e impactar así en el peso corporal.

La suplementación con ashwagandha reduce los marcadores fisiológicos y psicológicos de estrés, como ya hemos mencionado. Mediante la disminución del estrés y la ansiedad, la ashwagandha influye positivamente en el control del peso corporal.

Un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, encontró reducciones significativas, tras el consumo de extracto de raíz de ashwagandha, en las medidas de peso e índice de masa corporal de sujetos con estrés crónico; mayores a las encontradas en el grupo placebo.

Además, otro estudio con roedores demostró que la raíz de ashwagandha, así como sus hojas, tienen un efecto hipoglucemiante e hipolipidémico.

11. Mejora los síntomas de la menopausia

La menopausia es el proceso gradual de la disminución del funcionamiento de los ovarios, el cual se caracteriza por la interrupción de la menstruación en las mujeres. Esta transición natural en el ciclo de vida de las mujeres involucra diversas adaptaciones biológicas y psicológicas.

Sofocos, dolores de cabeza, irritabilidad, cambios de humor y trastornos del sueño son algunos de los principales síntomas que caracterizan a la menopausia y los cuales pueden mejorar con el uso de la ashwagandha. Un estudio realizado con 52 mujeres menopaúsicas concluyó que el tratamiento combinado de ashwagandha y otras hierbas medicinales durante 3 meses, mejoró las dolencias somáticas y psicológicas de las participantes de manera significativa.

Este efecto terapéutico de la ashwagandha sobre el alivio de los síntomas experimentos durante la menopausia se debe a la normalización de los niveles de estradiol, FSH, LH y otras hormonas femeninas. Además, su efecto adaptógeno contribuye a mejorar el estado anímico.

12. Mejora de la calidad de vida de los adultos mayores

Como ya hemos mencionado previamente, la suplementación con ashwagandha mejora el estrés y la ansiedad al reducir los niveles de cortisol en plasma. Del mismo modo, su consumo tiene un impacto positivo en la prevención y el tratamiento alternativo de condiciones crónicas relacionadas al envejecimiento, como lo son las enfermedades neurodegenerativas.

Además, gracias a su efecto antiinflamatorio y a los beneficios que tiene en la regulación hormonal, no ha de extrañarnos que la ashwagandha sea capaz de mejorar la calidad de vida de los adultos mayores.

13. Reduce el estrés oxidativo

Finalmente, la ashwagandha tiene un marcado efecto antioxidante y antinflamatorio que, junto con su acción inmunomoduladora, mejora las defensas del organismo contra las enfermedades crónicas. En consecuencia, la ashwagandha facilita la protección contra el daño celular causada por radicales libres y mediadores inflamatorios como el NFκB.

Referencias

https://www.ajol.info/index.php/ajtcam/article/view/67963

http://anaturalhealingcenter.com/documents/Thorne/articles/Ashwagandha.pdf https://europepmc.org/articles/pmc3573577 https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0006628 https://www.liebertpub.com/doi/abs/10.1089/acm.2017.0183 https://www.hindawi.com/journals/bmri/2015/284154/abs/ https://www.hindawi.com/journals/bmri/2018/4076430/abs/ https://jissn.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12970-015-0104-9 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4687242/ https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26208698 https://europepmc.org/abstract/med/24882401 https://www.hindawi.com/journals/ecam/2018/2481076/abs/ https://link.springer.com/article/10.1007/s12017-018-8497-7 https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/19390211.2017.1284970 https://www.hindawi.com/journals/ecam/2013/571420/abs/ https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0172508 https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/2156587216641830 https://www.mdpi.com/1422-0067/10/5/2367 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3665193/